CONTAMINACIÓN DEL
AIRE
¿Cuáles
son los principales
contaminantes del aire?


Monóxido
de Carbono (CO): Es un gas
inodoro e incoloro. Cuando se lo inhala, sus moléculas
ingresan al torrente
sanguíneo, donde inhiben la distribución del
oxígeno. En bajas concentraciones
produce mareos, jaqueca y fatiga, mientras que en concentraciones
mayores puede
ser fatal.
El
monóxido de carbono se produce como
consecuencia de la combustión incompleta de combustibles a
base de carbono,
tales como la gasolina, el petróleo y la leña, y
de la de productos naturales y
sintéticos, como por ejemplo el humo de cigarrillos. Se lo
halla en altas
concentraciones en lugares cerrados, como por ejemplo garajes y
túneles con mal
ventilados, e incluso en caminos de tránsito congestionado.


Dióxido
de Carbono (CO2): Es
el principal gas causante del efecto invernadero. Se origina a partir
de la
combustión de carbón, petróleo y gas
natural. En estado líquido o sólido
produce quemaduras, congelación de tejidos y ceguera. La
inhalación es tóxica
si se encuentra en altas concentraciones, pudiendo causar incremento
del ritmo
respiratorio, desvanecimiento e incluso la muerte.
Clorofluocarbonos
(CFC): Son substancias
químicas que se utilizan en gran cantidad en la industria,
en sistemas de
refrigeración y aire acondicionado y en la
elaboración de bienes de consumo.
Cuando son liberados a la atmósfera, ascienden hasta la
estratosfera. Una vez
allí, los CFC producen reacciones químicas que
dan lugar a la reducción de la
capa de ozono que protege la superficie de
Contaminantes
atmosféricos peligrosos (HAP):
Son compuestos químicos que afectan la salud y el medio
ambiente. Las
emanaciones masivas –como el desastre que tuvo lugar en una
fábrica de
agroquímicos en Bhopal, India– pueden causar
cáncer, malformaciones congénitas,
trastornos del sistema nervioso y hasta la muerte
Las
emisiones de HAP provienen de
fuentes tales como fábricas de productos
químicos, productos para limpieza en
seco, imprentas y vehículos (automóviles,
camiones, autobuses y aviones).


Plomo: Es
un metal de alta toxicidad que
ocasiona una diversidad de trastornos, especialmente en
niños pequeños. Puede
afectar el sistema nervioso y causar
problemas digestivos. Ciertos productos
químicos que contienen plomo son
cancerígenos. El plomo también ocasiona
daños a la fauna y flora silvestres.
El
contenido de plomo de la gasolina se
ha ido eliminando gradualmente, lo que ha reducido considerablemente la
contaminación del aire. Sin embargo, la
inhalación e ingestión de plomo puede
tener lugar a partir de otras fuentes, tales como la pintura para
paredes y
automóviles, los procesos de fundición, la
fabricación de baterías de plomo,
los señuelos de pesca, ciertas partes de las balas, algunos
artículos de
cerámica, las persianas venecianas, las
cañerías de agua y algunas tinturas
para el cabello.
Ozono (O3):
Este gas es una
variedad de oxígeno, que, a diferencia de éste,
contiene tres
átomos de oxígeno en lugar de dos. El
ozono de las capas superiores de la atmósfera, donde se
forma de manera
espontánea, constituye la llamada “capa de
ozono”, la cual protege la tierra de
la acción de los rayos ultravioletas. Sin embargo, a nivel
del suelo, el ozono
es un contaminante de alta toxicidad que afecta la salud, el medio
ambiente,
los cultivos y una amplia diversidad de materiales naturales y
sintéticos. El
ozono produce irritación del tracto respiratorio, dolor en
el pecho, tos
persistente, incapacidad de respirar profundamente y un aumento de la
propensión a contraer infecciones pulmonares. A nivel de
medio ambiente, es
perjudicial para los árboles y reduce la visibilidad.
El ozono
que se halla a nivel del suelo
proviene de la descomposición (oxidación) de los
compuestos orgánicos volátiles
de los solventes, de las reacciones entre substancias
químicas resultantes de
la combustión del carbón, gasolina y otros
combustibles y de las substancias
componentes de las pinturas y spray para el cabello. La
oxidación se produce
rápidamente a alta temperatura ambiente. Los
vehículos y la industria
constituyen las principales fuentes del ozono a nivel del suelo.
Oxido de
nitrógeno (NOx):
Proviene de la combustión de la gasolina, el
carbón y otros combustibles. Es
uno de los principales causas del smog y la lluvia ácida. El
primero se produce
por la reacción de los óxidos de
nitrógeno con compuestos orgánicos
volátiles.
En altas concentraciones, el smog puede producir dificultades
respiratorias en
las personas asmáticas, accesos de tos en los
niños y trastornos en general del
sistema respiratorio. La lluvia ácida afecta la
vegetación y altera la
composición química del agua de los lagos y
ríos, haciéndola potencialmente
inhabitable para las bacterias, excepto para aquellas que tienen
tolerancia a
los ácidos.
Partículas:
En esta categoría se incluye
todo tipo de materia sólida en suspensión en
forma de humo, polvo y vapores.
Además, de reducir la visibilidad y la cubierta del suelo,
la inhalación de
estas partículas microscópicas, que se alojan en
el tejido pulmonar, es
causante de diversas enfermedades respiratorias. Las
partículas en suspensión
también son las principales causantes de la neblina, la cual
reduce la
visibilidad.
Las
partículas de la atmósfera provienen
de diversos orígenes, entre los cuales podemos mencionar la
combustión de
diesel en camiones y autobuses, los combustibles fósiles, la
mezcla y
aplicación de fertilizantes y agroquímicos, la
construcción de caminos, la
fabricación de acero, la actividad minera, la quema de
rastrojos y malezas y
las chimeneas de hogar y estufas a leña.
Dióxido
de azufre (SO2): Es
un gas inodoro cuando se halla en bajas concentraciones, pero en alta
concentración despide un olor muy fuerte. Se produce por la
combustión de
carbón, especialmente en usinas térmicas.
También proviene de ciertos procesos
industriales, tales como la fabricación de papel y la
fundición de metales. Al
igual que los óxidos de nitrógeno, el
dióxido de azufre es uno de los
principales causantes del smog y la lluvia ácida.
Está estrechamente
relacionado con el ácido sulfúrico, que es un
ácido fuerte. Puede causar daños
en la vegetación y en los metales y ocasionar trastornos
pulmonares permanentes
y problemas respiratorios
Compuestos
orgánicos volátiles (VOC):
Son substancias químicas orgánicas. Todos los
compuestos orgánicos contienen
carbono y constituyen los componentes básicos de la materia
viviente y de todo
derivado de la misma. Muchos de los compuestos orgánicos que
utilizamos no se
hallan en la naturaleza, sino que se obtienen
sintéticamente. Los compuestos
químicos volátiles emiten vapores con gran
facilidad. La emanación de vapores
de compuestos líquidos se produce rápidamente a
temperatura ambiente.